Pizza de duraznos con albahaca fresca y balsámico reducido

Hay muchas maneras de combinar ingredientes para degustar de una deliciosa pizza, lo importante es encontrar efectos culinarios novedosos. Hoy te traigo una idea que estoy segura disfrutarás: pizza de duraznos con albahaca fresca y balsámico reducido. Lo sé, suena a todo un desafío de sabores. Pero el resultado, como verás, es excelente.
Ingredientes:
Para la masa
- ¼ taza de harina integral
- 3 ½ taza de harina (un poco más para amasar)
- 2 cucharaditas de sal
- 2 tazas de agua tibia
- 2 cucharaditas de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura
- 2 cucharaditas de aceite de oliva
Para el relleno
- Aceite de oliva para engrasar
- Queso (el que prefieras)
- 1 durazno picado en rodajas finas
- Queso parmesano finamente rallado
- Hojas de albahaca
- ½ taza de vinagre balsámico
Preparación
Vinagre balsámico reducido
Coloca el vinagre en una sartén pequeña a fuego de moderado a alto. Deja que hierva hasta que se reduzca y espese. Estate bien atento, si se quema se arruina el ingrediente. Por otra parte, cuando se enfría se reduce mucho más.
Masa de la pizza
Combina las harinas y la sal en el tazón de una mezcladora eléctrica. En otro recipiente más pequeño coloca el agua, el azúcar y la levadura. Deja que repose por 5 minutos hasta que la mezcla comience a borbotear. Agrega el aceite de oliva y remueve.
Ve añadiendo a la mezcladora y ponla a velocidad baja. Amasa por 10 minutos hasta que la masa luzca firme y lisa. Además debe estar muy húmeda y difícil de trabajar. Para removerla se requiere cubrir las manos de harina.
Divide la masa en 2 pelotas de media libra (225 gramos) cada una. Cubre una bandeja con papel engrasado y coloca las dos bolas allí. Rocíalas con aceite de oliva y tápalas con plástico. Deja que reposen en un lugar cálido durante 2 horas de modo que ambas crezcan el doble de su tamaño.
Cuando pase ese tiempo, recubre tus dedos con harina y coloca una bola en una superficie enharinada. Presiona el centro con la yema de los dedos extendiendo la masa con las manos hasta alcanzar el doble de su tamaño. Entonces utiliza un rodillo enharinado y afina bien la masa. La parte exterior debe ser un poco más gruesa que la interior.

Horneado
Precalienta el horno a 260ºC. Prepara una bandeja engrasada y coloca allí la masa. Rocía un poco de aceite sobre ella. Cúbrela con una capa de queso y encima pon otra capa de rodajas de durazno. Espolvorea con queso parmesano rallado.
Coloca la pizza en el horno bien caliente. Hornea durante 10 minutos hasta que la pizza luzca dorada y el queso esté derretido.
Remueve del horno y salpica de hojas pequeñas de albahaca. Al final rocía toda la pizza con el balsámico reducido.
Ya está lista para servir esta sabrosa pizza de durazno con albahaca y balsámico reducido, cuya combinación de sabores agridulces resulta una propuesta original para cualquier cena de la semana.



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