Humor de restaurante: demasiado finos

Seguramente les ha pasado: van a un restaurante muy fino, de alta categoría y buenos modales, y se sienten muy felices... hasta que llega la carta. Pues en ese mismo segundo la abren, tratan de leerla y se dan cuenta que no entienden nada.
Bouche de Noel, Parfait de limón, Pollo al pastis, quiche lorraine, camarones flambée y vaya a saber qué otra cosa rara. Lo cierto es que pidan lo que pidan, será una especie de suerte / verdad. Cierran los ojos, apuntan con el dedo y señalan. Caiga donde caiga, piden lo que sea. Total… lo peor que puede pasar es que no les guste.
Ahora bien, asumimos que nos pasa eso porque no somos muy habitué a este tipo de restaurantes. Si fuéramos más seguido tal vez aprenderíamos de qué se tratan los platos.
¿Pero qué pasa con aquellos que no suelen ir a los restaurantes más humildes? ¿A ellos también les pasará lo mismo? ¿Se sentirán confundidos por un nombre como pollo y patatas, flan o gelatina? No lo creo… pero de esto se trata nuestra segunda humorada sobre restaurantes.
La primera fue un sketch de los Les Luthiers, deberían verlo.


3 ComentariosComentar
[...] también Humor de restaurante 1, 2 y [...]
soy aime y creo kson lo mejores en comida jajajaja
Hola buenas tardes! me gustaria hacer una reserva para la noche del 18 de febrero para 2 personas, queria saber si en su restaurante hacen monologos o algo relacionado con la risa, tambien querria saber el precio de menu o carta, lo que tengan.Espero respuesta en breve.Gracias
Att: violeta!