Delicias macabras

Por qué este postre se llama como se llama, “delicias macabras”, yo no lo se. Es todo un misterio. De todos modos, asumo que lo macabro de todo este asunto es su delicioso sabor.
El macabro en este caso, es el delicioso y maldito chocolate. ¡Sí! El maldito y delicioso chocolate. El es responsable de ese sabor que atrapa e impide desprenderte de la dulzura que emana de este postre. Ese impulso que genera el querer comer una y otra porción, si jamás parar, es macabro.
Básicamente, todo lo que lleva chocolate tiene un cierto grado de macabro. El chocolate tiene esa fuerza, tiene ese poder y esa capacidad: tienta, debilita, nos sucumbe a sus pies. Es fatal, sobre todo, con las pobres mujeres que le adoramos como tontas.
No en vano los hombres, cuando quieren conquistarnos, usan el chocolate como trampa y herramienta. Tienen la ilusión de capturarnos, de hacernos adictas a esa droga que trafican. Quieren que al mero hecho de verlos asociemos su imagen al fantástico chocolate.
Nos quieren igualar al perro, que cada vez que ve a su amo caminar hacia él, piensa que va a recibir comida. El perro, cuando ve a su amo piensa en alimentos. Estos hombres sólo quieren que su dama, al mero hecho de verlos, piense en “chocolate”.
Lamentablemente para ellos, la trampa algunas veces funciona y otras no… es que los tontos se olvidan que nosotras, a diferencia del perro, sí podemos procurarnos nuestro propio alimento. Y en este caso, podemos prepararnos esta deliciosa receta de chocolate. ¿Quién los necesita?
Delicias macabras
Ingredientes :
1 lámina de papel de aluminio
1 cacerola grande
1 cacerola pequeña
1 cuchara de madera
1 taza
1 tableta de chocolate con leche
1 paquete de cacahuetes sin pelar
Preparación:
Pelar los cacahuetes y quitarles la piel marrón.
Reservarlos en una taza.
Derretir el chocolate cortado en onzas (250 g) al baño María añadiendo una cucharada de agua.
Remover hasta que esté fundido.
Añadir la taza de cacahuetes y mezclar.
Hacer 8 montones con la pasta sobre la lámina de papel de aluminio, dejar enfríar y colocarlos en una bandeja decorada.
Via | enfemenino
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