| Serie Prison Break, Serie Smallville y Series de TV en Blog de Series

Diciembre 7, 2007

Cono helado motorizado

helado.jpg

Hay personas mucho más vagas de lo que nosotros imaginamos, e incluso nosotros mismos, podemos tornarnos mucho más perezosos de lo que hoy creemos estar capacitados de ser.

Cuántas cosas realizaban antes por ustedes mismos, sin pretensión alguna de que alguien o algo las realizara por ustedes, hasta que ¡CHAN!: ¡¡¡apareció ese bendito y maldito invento!!!… ese capaz de resolverlo todo, y tornarlos de una vez y para siempre, en unos completos incapacitados para volver a realizar nuevamente, aquella tarea por ustedes mismos.

Por ejemplo… supongo que de pequeños, no tenían ni auto ni moto y se transportaban a todo lugar donde tuvieran que ir, de patitas gentiles. También supongo…, que desde ese mismísimo día en que consiguieron su primer medio de transporte, se volvieron unos completos vagos cada vez que de caminar se trata. ¿O me equivoco?

cono.jpg

Seguramente hace unos años preparaban los frankfruters como se debe: hirviendo agua en una olla, pero ahora se conforman con unos un poco chamuscados hechos en el microondas, como si poner agua a hervir fuera una tragedia dificultosa.

Posiblemente también, hace buen tiempo, solían dignarse a aprender de memoria los teléfonos importantes: amigos, familia, trabajo, etc… y ahora, con esto de la memoria del celular, no recuerdan ni su nombre: total, está allí, guardadito en la agenda.

Como estos hay miles de ejemplos más. Por ello no subestimen su capacidad de tornarse más vagos aún, pues para la pereza, todos tenemos un potencial innato. Y por eso mismo, no se atrevan a subestimar el siguiente utensilio, no se atrevan a alardear gritando “que calamidad, es demasiado”, pues nunca se sabe… y no quiero pescarlos dentro de una semanas, comiendo su cono helado motorizado.

El producto del que les hablo se trata, justamente, de un cono helado motorizado. Y es para todos aquellos, que a causa de mucho comer helado, tienen la lengua estresada. Porque la lengua se cansa, muchachos, verdaderamente se cansa. Uno lame, lame y lame, y bue… la muchacha se extenúa.

Con este cono, nunca más tendremos que lamer, pues el conito mismo gira el helado sobre nuestra boca. Simplemente tenemos que apretar el activador y ¡zaz!, estamos listos para un viaje helado motorizado.

Basta con poner nuestra lengua hacia fuera y punto: el cono hace el trabajo duro por nosotros. Parece una locura… parece un exceso… pero digan la verdad, ¿no les encantaría probarlo… aunque sea una vez?

Pueden comprarlo en stupid, a $9.99.

Via | stupid


No hay Comentarios

Dejar un Comentario