| Cámaras Digitales Ricoh, Cámaras Digitales Samsung y Fotos de Paisajes en Haciendo Foco

Octubre 9, 2007

Merengue, merengue

merengue.jpg

 Uno dice y piensa en dos cosas: el alimento y el estilo musical. Dependiendo del hambre que tenga uno cuando piense, es que recordará primero uno u otro. Sin embargo, sea cual sea el orden de pensamiento, hay un vínculo imborrable que encontraremos entre los dos: ambos se baten.

En el comestible, batimos el azúcar con las claras de huevo; y en bailable, batimos nuestros cuerpos, a pura dulzura, ritmo y sensualidad. El que se come, es postre, es extremadamente dulce y es espumoso y ligero. Justamente como el baile del , que exige dulzura, rapidez y ligereza a la hora de bailar.

Como en todo baile, hay quienes son más duchos y quienes tienen serias dificultades, por tanto, hay bailarines de merengues muy buenos, capaces de mover su cuerpo con la ligereza de una gacela, y hay bailarines de muy males, espesos como petróleo negro. Igual, igual, que como sucede con el culinario: puede hacerse bien blandito (con pocas cucharadas de azúcar) o sumamente espeso (con mucha más azúcar).

Pero claro, también están las diferencias: porque si bien el comestible suele usarse mucho de relleno (para y , por ejemplo), quien baile con calidad bien buena, jamás estará de relleno, y siempre será figura, estrella y al menos por una noche: mega star.

Tipos de , existen tres: el francés o simplemente (ya que es el más común de todos), el italiano y el suizo.

El más básico de todos es el francés, que se hace muy fácilmente: batiendo las claras y el azúcar, con la contra cara de que al rato se evapora, o como decimos comúnmente “se baja”.

El italiano, utiliza almíbar en punto de bola (116º) en lugar de azúcar, buscando que durante la preparación la mezcla se vaya cocinando un poco, y se mantenga firme al final, durante mucho más tiempo. El resultado final, de hecho, es algo más duro que el francés y bastante más brillante. Dura varios días sin bajarse, por lo cual es el más indicado para mousses, suflés u otras preparaciones aireadas.

Finalmente, hablemos de suizo, un que se realiza batiendo las claras y el azúcar a baño maría, por unos diez minutos. Así se logra un más firme que los anteriores y también mucho más brillante.

Lógicamente, si comenzamos a hablar ahora de todos los detalles de cada uno de estos merengues, solo obtendremos más . Pero en este caso, ni el comestible, ni el bailable, sino que un batido de ideas, con sabor a no entenderlo nada.

Por eso, vayan corriendo los muebles, y preparando la pista, pues en proximos artículos les voy a pasar las distintas recetas de , para que bailen culinariamente un buen rato.

Mientras tanto les dejo este video, para que mientras no preparan el comestible, articulen el cuerpo, ensayando el bailable.

 

Via | wikipedia


1 Comentario

  1. Olga el 10 Octubre, 2007 escribió

    Soy Amante de los merengues.
    Me encanta tu blog
    Saludos
    olga.

Dejar un Comentario